Vivir en Clave (Enrique González - CCSS)
Todos los que alguna vez vimos un pentagrama, observamos que al comienzo del mismo, aparece un signo medio raro, que sólo está allí y que sirve para darle a todo lo que viene después, su justa dimensión: es la clave. La clave es la que hace que cada una de las figuras musicales, si bien no pierden su nombre y la negra sigue siendo negra, y la corchea corchea, tenga un sonido, de acuerdo a su ubicación.
En nuestra vida, vamos transitando por distintos ambientes o contextos: familia, estudio, trabajo (los bendecidos que lo tenemos), círculo de amigos, servicios apostólicos, entre otros. Y en todos ellos, somos nosotros y vamos dejando nuestra huella... vamos dando nuestra “nota”, pero la mayoría de las veces, esas notas son distintas, de acuerdo al lugar donde nos movemos.
Si algo nos reclaman ustedes los jóvenes, a quienes ya pasamos los treinta, (y que nosotros reclamábamos a la edad de ustedes), es la falta de coherencia , y en muchos casos, es cierto. Pero eso no es solamente “cosa de adultos”: esa coherencia es algo que se empieza a desear, anhelar y vivir en la juventud, y que lleva la vida entera tratar de mantener.Pero... ¿qué es ser coherente? Ser coherentes es, simplemente, “vivir en clave de...”, asumir un estilo de vida como patrón y llevarlo a lo cotidiano. Se trata de hacer coincidir, en toda nuestra vida lo que pensamos y sentimos, lo que hacemos, las opciones que vamos dando con aquello en lo que creemos; aprovechando en nuestro andar cotidiano la riqueza de los momentos fuertes y lindos de espiritualidad, de servicio, de entrega que vamos experimentando en los grupos. Eso es “vivir en clave de...”, no es aburrir a los demás hablando de Infancia, de los Explo, del Camrevoc , o de Cate, no es “competir para ver quién es el mejor”, sino es hacer vida en los demás ámbitos cotidianos, las experiencias con las que nos nutrimos en los grupos. Don Bosco vivía en clave de Oratorio, extendiendo el oratorio más allá del lugar físico, a su paso por la vida: el Oratorio era Don Bosco. Del mismo modo, el grupo al que pertenecés, sos vos.
Vivir tu vida en clave de MJS, o en clave de tu grupo, implica que todo lo que hacés, que toda tu vida se impregne del estilo de tu grupo, de Espiritualidad Juvenil Salesiana... y esto supone vivir coherentemente en tu casa, en el Cole, en el trabajo, cuando te reunís con otros amigos, cuando vas a bailar... porque así como el Oratorio ERA Don Bosco, el grupo al que pertenecés, SOS vos y el MJS también SOS vos. Y tu vida, es un testimonio permanente que permite a otros creer( o no), que tu grupo, que el MJS es algo grandioso.
¡¡¡Nuestra clave nos la regaló el mismo Don Bosco!!! Si todos los que formamos el MJS vivimos, de verdad, “en clave de Don Bosco” ejecutaremos la misma sinfonía... Porque a cada uno de nosotros el Señor nos puso en este pentagrama de la vida para que sonemos juntos sin dejar de ser lo que cada uno es...
¡Qué lindo será el día en que todos los que pasamos por el MJS vivamos el resto de nuestras vidas en clave de MJS! Podremos alegrar al mundo con la armoniosa melodía que estamos invitados a crear. Un abrazo grande
2 comentarios
RoMi -
bueno che pasaba aver la pagina y la verdad q ta buena che!!!
bueno q te puedo decir me caes re bien sos un pibe super piolaaa!!!!
bueno te dejo...
besos...cuidate y un muy feliz dia del amigoo!!!!!
romi!!!
Turu(bahia) -
suerte y nos vemos
turu_@hotmail.com